En la ventanilla de una remesadora de Houston, el 2 de enero de 2026, mandar $400 en efectivo a Guanajuato costó $4 más que el 31 de diciembre. No fue la comisión de la empresa: fue un impuesto federal nuevo. Diez meses después todavía nos llegan preguntas de lectores que no saben si lo están pagando, por qué su primo que manda desde la app del banco no lo paga, y si tiene algo que ver con su estatus migratorio. No tiene nada que ver. Tiene que ver con cómo pagas el envío.

Qué es el impuesto a las remesas de 2026

El impuesto a las transferencias de remesas es un impuesto federal del 1% sobre los envíos de dinero al extranjero pagados con efectivo, money order, cheque de caja u otro instrumento físico. Rige para los envíos hechos a partir del 1 de enero de 2026. Está en la sección 4475 del Código de Rentas Internas, que añadió la ley presupuestaria conocida como One Big Beautiful Bill Act, firmada el 4 de julio de 2025.

Tres rasgos lo definen:

El IRS publicó en octubre de 2025 el Aviso 2025-55, que confirma la fecha de inicio, el alcance del impuesto y da a las remesadoras un periodo de gracia para las multas por depósitos tardíos durante los tres primeros trimestres de 2026. Ese periodo fue extendido por el Aviso 2026-52 hasta que entren en vigor las regulaciones finales. El periodo de gracia es para las empresas, no para quien envía: el 1% se cobra desde enero.

Qué envíos pagan el 1% y cuáles no

La regla es simple: paga impuesto el envío que se fondea con dinero físico; no paga el envío que sale de una cuenta o de una tarjeta emitida en Estados Unidos. La forma de pago decide, no el destino, ni el monto, ni quién eres.

Cómo pagas el envío¿Paga el 1%?
Efectivo en ventanilla (Western Union, MoneyGram, Ria, tienda, supermercado)Sí
Money order o cheque de cajaSí
Cheque personal, giro postal o instrumento físico similarSí, según el texto de la ley
Débito automático desde tu cuenta de banco o cooperativa (ACH)No
Tarjeta de débito emitida en EE. UU.No
Tarjeta de crédito emitida en EE. UU.No (pero tu banco puede cobrarlo como adelanto de efectivo)
App vinculada a tu cuenta (Remitly, Wise, Xoom, la app de tu banco)No, si la app se fondea con cuenta o tarjeta
Transferencia bancaria internacional (wire) desde tu bancoNo

Dos aclaraciones. El impuesto se calcula sobre el monto que envías, no sobre la comisión: en un envío de $500 con $6 de comisión, el 1% son $5, no $5.06. Y no importa a qué país mandes: México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, República Dominicana o Filipinas pagan igual.

Cuánto cuesta en la práctica

Para la mayoría de las familias el impuesto cuesta entre $24 y $72 al año, menos que una sola comisión mal elegida, pero se suma a todo lo demás. Estas son cuentas reales de lectores:

EnvíoFrecuenciaImpuesto al año
$200 en efectivoCada mes$24
$300 en efectivoCada mes$36
$500 en efectivoCada mes$60
$350 en efectivoCada 15 días$84
$1,000 en efectivoUna vez (emergencia médica)$10

Comparado con lo demás que pagas por mandar dinero, el impuesto es la parte chica. Una comisión de $4.99 más un tipo de cambio 2% peor que el oficial en un envío de $300 cuestan alrededor de $11; el impuesto, $3. Por eso la decisión correcta no es dejar de mandar, sino cambiar la forma de pago y comparar el costo total, que es lo que exige mostrar la ley desde 2013.

Cómo mandar dinero sin pagar el impuesto

La única forma de no pagar el 1% es que el envío salga de una cuenta bancaria, de una cooperativa de crédito o de una tarjeta de débito o crédito emitida en Estados Unidos. Para quien manda en efectivo porque no tiene cuenta, el camino tiene tres pasos.

  1. Abre una cuenta. Las cooperativas de crédito y muchos bancos abren cuentas con ITIN, matrícula consular o pasaporte, sin número de Seguro Social. La Administración Nacional de Cooperativas de Crédito tiene en español un buscador de cooperativas y una guía para abrir cuenta. Busca una cuenta sin cuota mensual y sin saldo mínimo.
  2. Deposita tu sueldo o tu efectivo en la cuenta y manda desde ahí. Puede ser con la tarjeta de débito en la misma ventanilla de siempre o con una app. El impuesto desaparece aunque el dinero haya empezado como efectivo, porque lo que mira la ley es el instrumento con el que pagas el envío.
  3. Compara el costo total antes de confirmar. Por ley, la remesadora debe mostrarte la comisión, el tipo de cambio y la cantidad exacta que recibirá tu familia antes de que pagues. El CFPB tiene una guía en español para comparar opciones al enviar dinero al extranjero.

Un aviso sobre las tarjetas de crédito: aunque el envío con tarjeta de crédito está exento del impuesto, casi todos los bancos lo tratan como adelanto de efectivo. Eso significa una comisión del 3% al 5% más interés desde el primer día, a tasas que superan el 25%. Es cambiar un impuesto de $5 por un cargo de $15 y una deuda. Débito sí; crédito, no.

Tus derechos al enviar dinero: la regla de remesas del CFPB

Desde 2013 una regla federal protege a quien envía más de $15 al extranjero a través de una empresa que hace estas transferencias de forma habitual, y esos derechos no cambiaron con el impuesto. El CFPB los resume en qué es una transferencia de remesas y cuáles son mis derechos:

Desde 2026 el recibo también debe desglosar el 1% del impuesto federal como línea aparte. Si pagaste en efectivo y el recibo no lo muestra, pide una explicación: o la empresa lo absorbió, o lo metió escondido en el tipo de cambio.

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Remesa, tarjetas y presupuesto: cómo cuadrar los tres

La remesa no es el gasto que rompe el presupuesto de una familia hispana en Estados Unidos; lo rompe el pago mínimo de las tarjetas que se usaron para no dejar de mandar. Es el patrón que vemos más seguido: la remesa es sagrada, se paga primero y en efectivo, y lo que falta para la renta o el mandado se pone en la tarjeta. Seis meses después hay $9,000 al 24% y el pago mínimo es más grande que la remesa.

Las remesas a México, para dar una idea de la escala, sumaron $30,759 millones en el primer semestre de 2026, un 3.1% más que en 2025, según el Banco de México. Son millones de hogares de los dos lados de la frontera haciendo estas cuentas cada mes.

Tres reglas prácticas que les damos a quienes nos llaman:

Si estás en ese punto, revisa cómo funciona un programa de liquidación de deuda o uno de consolidación y en qué se diferencian. Y si vives en una zona con mucha población que envía remesas, como Miami o Texas, ahí explicamos las reglas de cobro y embargo que aplican en tu estado.

Preguntas frecuentes

¿El impuesto del 1% aplica si mando dinero dentro de Estados Unidos? +
No. La ley define la transferencia de remesas como un envío a una persona en otro país. Un envío en efectivo de Chicago a Phoenix no paga el impuesto.
¿Tengo que declarar las remesas que mandé en mi declaración de impuestos? +
No. El impuesto se cobra en el momento del envío y lo declara la remesadora, no tú. Mandar dinero a tu familia tampoco es deducible ni cuenta como ingreso para nadie en Estados Unidos. Lo único que puede cambiar es si reclamas a un familiar en el extranjero como dependiente, y eso tiene reglas propias que no dependen de la remesa.
¿Me pueden pedir papeles migratorios para cobrarme o no cobrarme el impuesto? +
No. El impuesto no depende de tu estatus ni de tu ciudadanía, así que la remesadora no tiene por qué pedirte prueba de nada relacionado con el impuesto. Te pedirá identificación por las reglas contra lavado de dinero, que existen desde mucho antes y aplican a todos.
¿Las apps como Remitly, Wise o la de mi banco cobran el 1%? +
No, cuando el envío se paga con tu cuenta bancaria o con una tarjeta emitida en EE. UU., que es como funcionan esas apps. Pagan el impuesto los envíos que se fondean con efectivo, incluso si la app ofrece la opción de pagar en efectivo en una tienda.
Mandé efectivo y la remesadora no me cobró el 1%. ¿Me va a llegar una cuenta del IRS? +
A ti no. La ley hace responsable a la empresa de cobrar y depositar el impuesto; si no lo cobró, ella responde ante el IRS. Guarda el recibo de todos modos.